El mandatario brasileño llegó a Anguillara Veneta para recibir un reconocimiento y visitar el lugar donde vivieron sus antepasados.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue abucheado hoy cuando llegó al pequeño poblado Anguillara Veneta, en el norte de Italia, para recibir la ciudadanía honoraria, dado por el consistorio de la ciudad que está controlado por el bolque ultraderechista Liga, y visitar una de las casas de sus ancestros. Los manifestantes en la ciudad de unos 4 mil 200 habitantes cerca de Padua, en la región del Véneto, corearon «¡No a Bolsonaro!» y portaban carteles que decían «Fuera Bolsonaro», «Justicia para la Amazonía» y «Sin ciudadanía para dictadores».  Te recomendamos: «Si fracasamos, nuestros hijos no nos perdonarán»: Johnson al inicio de COP26 En contraste, los fanáticos jubilosos en otros lugares se envolvieron en banderas brasileñas y sostuvieron globos amarillos y verdes esperando la llegada del presidente de ultraderecha. Varias asociaciones habían rechazado en los últimos días el reconocimiento honorífico por parte del consistorio de la ciudad e incluso una de las paredes del ayuntamiento apareció recientemente cubierta de estiércol como protesta. La alcaldesa de Anguillara Veneta, la derechista Alessandra Buoso, defendió la decisión de otorgar la ciudadanía a Bolsonaro y criticó a los vándalos que pintaron con spray “Fora Bolsonaro” (“Fuera Bolsonaro”) en el ayuntamiento de la ciudad la semana pasada. En una publicación de Facebook, Buoso dijo que la decisión del ayuntamiento de otorgarle a Bolsonaro el honor no fue un voto sobre su política, sino un reconocimiento a todos los italianos que habían emigrado a Brasil. Pero dijo que asumía los costos de la visita, dado el debate que había generado. En esa localidad Anguillara Veneta vivieron los ancestros del mandatario, eso hasta que su bisabuelo, Vittorio Bolzonaro, se fue con su familia a Brasil en 1888. Además, entre los opositores al título honorífico para el brasileño se encuentra la diócesis de Padua, que ha transmitido en una nota su «fuerte vergüenza» y ha subrayado que está al lado de los «hermanos y hermanas» que sufren en el país brasileño. El mandatario brasileño no ha viajado hasta Glasgow para participar en la cumbre sobre el clima de la COP26 y ha permanecido en Italia, donde aterrizó el pasado viernes por su participación el 30 y el 31 de octubre en el G20 de líderes en Roma.  Bolsonaro fue criticado por su manejo de la pandemia de coronavirus y sus políticas sobre la Amazonía.​

Fuente: EFE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.